Cita
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Al final de cada sesión mi profesora de yoga siempre toca el cuenco tibetano sobre el plexo solar de cada alumno.

Cuando llega mi turno me siento como un estanque de agua y la vibración del cuenco es como un goteo continuo. Se adentra en mi plexo y siento vibrar mi cuerpo. Y esa vibración forma ondas desde mi centro hacia el exterior. Me siento como debe de sentirse el agua cuando gota a gota su superficie se deshace en círculos cada vez más grandes.

La Bruja que Ríe
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